Los valientes, los violentos, los guerreros son formados en la presencia del Señor

Valiente es la persona que actúa valerosamente y con determinación ante situaciones que se le presenten, arriesgadas o difíciles, y denota valentía; se conduce con decisión y firmeza para enfrentar sus miedos, inquietudes y dudas.

El valiente es valeroso, esforzado, intrépido, arrojado, osado, resuelto, atrevido al tomar para si los riegos en una batalla e impulsado a ejecutar determinada acción a pesar del miedo y temor por las dificultades y riesgos a sobrepasar.

Del latín “valentis”, fuerte o robusto, que no tiene miedo. Denota valentía en la actitud y determinación con la cual un individuo se enfrenta y responde a situaciones peligrosas, miedosas o riesgosas. Es virtud propia del ser humano.

Bíblicamente valiente equivale a “ser fuerte”. Del hebreo “guibbor”, igual a poderoso, guerrero, fuerte, gigante, grande hombre, paladín, robusto, valeroso, vigoroso. (Strong # 1368); igual, “amats”, estar alerta, pujante, esforzado, fuerte. (Strong # 553); “adir”, grande, poderoso, impetuoso, magnífico, recio, íntegro (Strong #117), entre los más importantes.

Sin equívoco alguno, Jesús es el hombre más valiente, más osado, más violento que ha habitado en este planeta Tierra. “Varón de dolores, experimentado en quebranto…” (Isaías 53:3). En verdad, Jesús, Varón de varones. Valiente entre los valientes. No hay otro igual.

Guerrero es el que guerrea o pelea y se inclina por la confrontación o tiene genio marcial. Es un combatiente en toda la línea.

En la Sagrada Palabra se muestra a Dios como Jehová de los ejércitos y de la milicia, por lo que todos sus hijos y seguidores leales son guerreros del Señor en espíritu, alma y cuerpo. (Jehová Tsebaoth). 

Se habla de guerreros de Dios, poseedores de un espíritu vivo, activo, lleno de fuerza y energía para definir y promover permanentemente sus destrezas, habilidades y dones, con base a mejorar su actividad espiritual, física, y mental, cuyos resultados exitosos los pone a disposición del Señor; por tanto, este soldado cristiano es hombre elegido para defender su Palabra y salvar las almas de la perdición, aunque pocos alcanzan a seguir el ejemplo de Jesús y luchar por Dios en esta Tierra.

Como combatiente debe conocer a su comandante (Jehová) y a su pelotón (hermanos en Cristo). El guerrero espiritual combate al enemigo común: el diablo y Satanás, el perverso, el adversario como padre de mentira, asesino, destructor, ladrón, insidioso y cizañero. 

Jehová es mostrado como Varón de guerra (Éxodo 15:3) en reconocimiento a que como guerrero había peleado la batalla.

Valentía, del hebrero “hazaq”, literalmente significa “mostrarse fuerte”, denota la actitud esencial de donde proviene la valentía. Es, por tanto, una cualidad mental conjuntada con la disposición a la acción sin retroceder ante los riegos potenciales que se presenten. Lo opuesto, la cobardía que, para algunos autores, se encuentra entre los pecados mortales (Eclesiastés 2:12-13). En aquella, el concepto de moral no está totalmente ausente y son objeto de especial cuidado del Altísimo al exhortárseles a “no temer” (Isaías 41:13-14; Jeremías 1:8; Ezequiel 2:6), palabra que no aparece en el Nuevo Testamento, bien que el ideal del creyente en el Señor de los cielos no se asimila, en modo alguno, a la actitud de los estoicos (que demuestra fortaleza y dominio sobre sí mismo ante las desgracias y dificultades. Permanece firme ante la adversidad), sino una cualidad de vida basada en la fe en un Cristo vivo, presente y actuante.

Enseñanzas:

  • Quizá la cita bíblica más empleada en nuestro andar cristiano es la de Josué 1:6, 7,9,18: “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu dios estará contigo en donde quiera que vayas. … solamente que te esfuerces y seas valiente”   
  • Esfuérzate y se valiente, frase que aparece cuatro veces en el capítulo bíblico citado y la pronuncia el Dios eterno para alentar a Josué respecto a la inmensa y dura tarea que le esperaba ante la muerte de su predecesor Moisés (v. 2), quien recibió un llamamiento especial para que alentara a Josué (Deuteronomio 1:38; 3:28) como futuro líder de Israel. Ayudó a aquél muchos años y estaba bien preparado para liderar la nación. 
  • El mandato del Señor para Josué se aplica íntegramente a nuestras vidas: esforzados y valientes o muy valientes en las tareas asignadas a cada uno. El trabajo que le esperaba a Josué consistió en trasladar a más de dos millones de personas a la tierra prometida, extraña y conquistable. Reto grande para un hombre que, sin la asistencia del amoroso y todopoderoso Dios, equiparable a una aventura, no habría alcanzado el éxito trazado. Debemos considerar que Él prometió que nadie podrá enfrentarnos en todos los días de nuestras vidas y que nunca nos abandonaría, tampoco nos dejaría sin importar como nos sintamos. Bajo su dirección ganaremos las batallas de la vida.
  • Aparejada a la valentía viene la prosperidad en todas las cosas a emprender, y todo saldrá bien. Estará con nosotros a donde quiera que vayamos. Para alcanzar esas metas, Dios le enseñó a Josué a ser fuerte y valiente por cuanto la tarea no era fácil. Debía obedecer su ley. Permanentemente leer, estudiar, meditar en ella. Seguir estos consejos sabios y únicos a fin de alcanzar el éxito, el triunfo. Las normas del mundo ofrecen también orientaciones para el “éxito”. Jamás lo alcanzaremos bajo esos estándares, pero si triunfaremos a los ojos amorosos de Dios cuya opinión y consejos son para siempre.
  • Inexorablemente debemos animarnos con la promesa y la presencia del Señor, ampararnos en ellas como lo dijo a Josué, quien había demostrado su valor tiempo atrás en la guerra contra Amalec como su desacuerdo con el informe de los espías malvados. Junto con Caleb fueron los dos únicos espías que reportaron favorablemente su labor en Canaán. Hombre valiente y humilde, confiaba plenamente en Dios, aunque no de sí mismo y de su competencia para la obra. Recibió por cuatro ocasiones el mandato: “Esfuérzate y se valiente”, equivalente a “Te he ordenado lo que debes hacer, por tanto, así será hecho sin reparo alguno”.
  • Tener confianza, esperanza, ánimo y coraje, encontramos en Hebreos 13:6; y en 2 Corintios 5:6,8 (confiados); 7:16 (confianza); 10:1-2 (osadía). Igual, “tener ánimo” de Mateo 9:2, 22; Marcos 10:49 y Hechos 23:11; o “buen ánimo” de Hechos 27:25, valor como parte del deber del creyente, posibilidad permanente para los rendidos en las poderosas manos de Dios evidenciada al soportar con paciencia, constancia moral y fidelidad espiritual.
  • Valientes, decididos, osados, intrépidos en las tareas a fin de alcanzar almas para el Reino de Dios arrebatándolas de las manos del perverso, enemigo nuestro, el diablo y Satanás. Jesús el Señor, en Mateo 11:12, expresó: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los cielos se da vida; y los valientes (violentos) lo arrebatan” (Biblia JBS, del Jubileo). Otras versiones bíblicas mencionan la palabra violento; es decir, solamente los violentos, arrebatan el reino de los cielos”.
  • Violento del hebreo “biastés”, Strong # 973, forzador, violento, energético. 971 “biazo”, forzar, meterse a la fuerza, sufrir violencia, esforzarse. 970 “bía”, actividad vital, fuerza, violencia. Todos, términos griegos para entender plenamente lo que nuestro Señor pronunció.  Valentía, intrepidez, osadía, decisión firme aplicable, además, a los emprendimientos, actividades o labores diarias, jornadas de lucha, batallas permanentes que las ganaremos al estar de rodillas diariamente a los pies del Señor y Dios. Hay que recordar que Él “no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1:7-9). Los cobardes no ingresan en esas filas, tampoco las engrosan. 
  • Los valientes, los guerreros son formados en la presencia del Señor. Jamás serán más que vencedores sin habitar en su presencia, si no se busca de su presencia. Allá es donde nos llama permanentemente.