Tiempo de preguntar, y tiempo de callar
Dijo el Predicador, hijo de David, rey de Jerusalén, en Eclesiastés 3:1: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de abrazar y […]
