El Señor busca y busca hogares para depositar Sus promesas, Su unción.
Pablo en Efesios 5:25-28 dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella; para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra; a fin de presentársela a sí misma, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa […]
