Me es necesario, dijo Jesús

Necesario es lo indispensable, imprescindible, forzoso, preciso o conveniente para una persona, elemento o cosa que hace falta para que algo ocurra, o para el cumplimiento de un fin determinado. Varios ejemplos: Es necesario alimentarse, ejercitarse, trabajar, estudiar, o la muerte es un fin necesario. Que no puede dejar de ser o suceder. Debe suceder.

En la Biblia encontramos breves citas en el empleo de necesario. En 2 Corintios 9:8. “Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes”. Es necesario que él crezca, y que yo mengue”. Lucas 24:7. “Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en mano de hombres pecadores…”. Juan 4.24. “Dios es espíritu, y los que le adoran, en espíritu y verdad es necesario que lo adoren”. Juan 20:9. “Porque aún no había entendido las escrituras, que era necesario que él resucitase de los muertos”. Hebreos 11:6. “Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que le buscan”. Filipenses 1:24.Pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros”. 

El uso de esta palabra -necesario- equivale a decir que es imprescindible, forzoso, indispensable. 

El Señor Jesús en Lucas 2:49, ante el requerimiento de María de haberlo buscado angustiosamente junto a José: “… les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabías que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? Imperativamente, inexorablemente, inequívocamente debía estar en las gestiones de Su Padre celestial. 

Juan 9:4. “Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar”. Y, en verdad, cumplió con todas las obras, los encargos que le señaló el Padre viviente, sin dejar una sola descuidada o inconclusa.

Esta palabra, necesario, del griego dei; presente; deón, de lo mismo; ambas usadas impersonalmente; es (fue, etc.)  se traduce como obligatorio, conveniente, convenir, deber, necesidad, preciso, según la Nueva Concordancia Exhaustiva de James Strong.

En resumen, para el Señor Jesucristo, en las dos citas bíblicas: me es necesario, una obligación, un deber o necesidad tanto al estar en los negocios del Padre cuanto hacer las obras de quien le envió a esta tierra en lo concerniente a otras expresiones similares como “le era necesario” (Mateo 16:2), “es necesario” (Mateo 17:10), “es necesario que” (Mateo 18:7), y tantas más.

Enseñanzas:

  • Bien podríamos aplicar el imperativo de Jesús a nuestro diario vivir, y decir: Me es necesario estudiar la Biblia, me es necesario orar al menos una hora -en verdad les pidió tres horas- como enseñó a sus discípulos en Mateo 26:40-43, me es necesario congregarme en la iglesia (Hebreos 10:25), me es necesario amar a mis enemigos, bendecir a los que me maldicen, hacer el bien a los que me aborrecen, y oras por quienes me ultrajan y persiguen (Mateo 5:38-48), a  no hacer nada por contienda o por vanagloria, antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a el mismo. (Filipenses 2:3)
  • Hablar en los términos del Señor, apropiándonos de ellos, y no dejar a los otros con expresiones como: “es necesario que limpies el piso”, “te es necesario que arregles las cosas”, y otros más.
  • Verdad que podemos. Claro, con la ayuda del Señor Jesús y la asistencia del eterno Espíritu Santo.